Entrevista publicada en Views , Nº 40, invierno 2019. “Solo hace justicia a la verdad propia quien respeta la libertad ajena” ¿La verdad es un problema para la convivencia en sociedades plurales? La idea de que la verdad nos hace rígidos y poco capaces de dialogar o considerar puntos de vista ajenos es una apreciación psicológica que, tal vez, algunas personas justifiquen, pero que no surge de la verdad misma. De hecho, lo cierto es lo contrario: si todo es discutible, dejamos de discutir y empezamos a disputar. Quien no cree en la verdad no espera nada del diálogo, y reduce toda conversación a curiosidad o a poder, a transacción y equilibrio de fuerzas. Si la verdad no existe, en el desacuerdo no nos queda más que procurar los propios intereses en detrimento de los contrarios y todo se reduce a salir victorioso. ¿No es –como se afirma- el relativismo lo que abre el espacio de la libertad? Si por libertad se entiende que cada uno haga lo que quiera ...